12 sept. 2011

[Atarse a un cable y sentir que los escalofríos bajan por tu espalda. Tragar saliva e inmediatamente decir lo que nos gusta oír para sentirnos mejor. Intentar ponerse derecho y superar la ira, que no es buena amiga.]
  Hablarle y sentir que hablas con una pared, un sillón o una heladera. Sentir que solo intentas correr una pared con un dedo. Y de repente ese horrible sentimiento suele correrte por las venas, pero tranquila, todavía dicen que hay tiempo y aunque no lo quiero, lo entiendo. 
  Que horrible es sentir que para mi, nunca tenes tiempo. Que feo que es mendigar por un poco de tu amor.
Estoy, estas?.

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