6 ene. 2012

.Suerte ♦

Ella lo miraba fijo mientras  el con los ojos cerrados, acostado sobre el pasto de aquella hermosa isla, se sonreía sin más por que sabía que podía ser el mismo, y no necesitaba aparentar nada. Ella tenía el cielo en sus manos, y no hacia más que mirarlo. Mirarlo para darse cuenta al fin, que si valía la pena tener miedo, que si valía la pena extrañarlo cada vez que se alejaba un poco, que todo lo que ella sentía valía la pena, o por lo menos su propia pena. Sus cuerpos se entrelazaron en un sin fin de sentimientos y sonrisas, y descubrieron el sol a través de aquellos árboles. Acostados mirando las nubes, casi sin hablar, se prometieron ser el uno para el otro, hasta que cambie la suerte.♣ 

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