15 ene. 2013

.Quisiera no esperar, no buscarte, no llamar. Quisiera perder la memoria y olvidar que estuviste acá. Porque solo entre tus brazos encontré lo que buscaba, pero un viernes a la noche y con más ganas que palabras. ¿Por qué quiero retenerte? Si es más fácil perderte y seguir encontrando soluciones nocturnas cualquier viernes por ahí. 
.Cuando pienso en un abrazo, me remito directamente a tus brazos. A tus brazos y a tus ojos, grandes y dudosos.
  .Ya no intento encontrar la explicación de mis anhelos. Supongo que mi alma está encadenada a la soledad y por eso te busca tanto. 

No hay comentarios: