1 dic. 2011

Nunca de a dos.

  Hoy amanecí entre mucha gente, entre muchas caras, con muchos gestos, con muchas otras caras. Hoy amanecí esperándote de nuevo, a la expectativa, con la esperanza de verte entrar. Hoy amanecí entre lágrimas, preguntándome por que sigo tan sola. Y hoy amanecí dándome cuenta que no te tengo que esperar más. Es en vano mirar la puerta como si eso hiciera que vuelvas a casa, no estás acá y no vas a estar. Y yo tan sola, de nuevo. 
 Entre los primeros rayos de sol, mirando al horizonte me di cuenta que es mejor estar así. Por que quizás así es como tengo que estar, así es la mejor manera, o mejor dicho, así es mi manera.No tener que rendirle cuentas a nadie, y que nadie tenga que soportar lo que soy. Realmente me da mucha tristeza estar donde nadie está, pero hoy entendí que es la mejor manera para dejar todo esto atrás y volver a empezar, resurgir de la cenizas y no mirar nunca hacia mas atrás.

1 comentario:

Virginia dijo...

Me pasó por la cabeza leyendo esto el no 'querer' más esperar nada de nadie porque lo vi asi.. No quiero esperar a nadie, nada más de nadie u.u